Admisibilidad sanitaria, consideraciones para las micros y pequeñas empresas


Si bien américa latina y especialmente Colombia ha definido con gran determinación una segunda apertura económica con nefastas consecuencias para la micro, pequeña y mediana empresa, así como grandes réditos para la gran empresa y los monopolios, especialmente los relacionados con la agroindustria, sigue siendo tabú la posibilidad de enviar alimentos sea como materias primas o como procesados a los países con los cuales se suscriba un tratado de libre comercio.

Esto solo es posible si entre países existen los procesos de admisibilidad sanitaria, proceso que se define entre autoridades de vigilancia y control sanitaria y fitosanitaria de países sobre los cuales hay interés de un intercambio comercial sobre un producto.

Con mucho bombo y platillo se mencionó por los medios de comunicación que Colombia por fin podrá exportar carne a Chile luego de seis largos años de negociación entre las autoridades sanitarias de ambos países, como también el intenso lobby por parte de monopolios dedicados al negocio de la producción cárnica en el país.

Ahora bien, no me atrevería a decir a viva voz que una microempresa o pequeña empresa del sector de alimentos con intenciones de aprovechar los famosos tratados de libre comercio tengan el suficiente músculo financiero, capacidad de lobby político y  articulación para lograr que sus productos lleguen decentemente a mercados externos y con bajo nivel de incertidumbre. Por lo tanto, si puedo decir que son las microempresas y las pequeñas empresas del sector de alimentos las más amenazadas por estos mismos tratados, sea porque no cuentan con la infraestructura para aprovechar las oportunidades del comercio exterior, o porque los pulpos del mercado tanto nacionales como internacionales se tomen el país (ya está sucediendo).

¿Qué es la admisibilidad sanitaria?

Es el proceso de establecimiento de medidas sanitarias y fitosanitarias comunmente denominadas, MSF, requeridas para la importación de un producto agropecuario o procesado a un país.

Las medidas sanitarias y fitosanitarias son todas son todas las leyes, decretos y normas, reglamentos o disposiciones que adoptan los países para regular el comercio de productos agropecuarios y alimentos procesados para proteger la salud humana frente a

  • Riesgos de entrada o propagación de plagas, enfermedades y organismos patógenos presentes en estos productos.
  • Riesgos resultantes de la presencia de aditivos, toxinas, organismos patógenos o contaminantes en alimentos y bebidas.
  • Zoonosis.

¿Por qué se dificulta la admisibilidad sanitaria entre países?

Es claro que existen diferencias abismales entre la capacidad administrativa para el análisis y la  gestión del riesgo ejecutadas por las autoridades sanitarias de los países. También es claro que el grado de adopción tecnológica de las empresas que garantice el menor riesgo, el cumplimiento de normatividad sanitaria y el grado de estandarización y armonización de los procesos que adelanten las mismas autoridades sanitarias hacen que este proceso sea dispendioso. Incluso, obliga a los países con menores capacidades a realizar una actualización de su regulación sanitaria para estar a la par de los avances científicos, técnicos y de inspección, vigilancia y control sanitaria del mundo, porque recuerden que ya no se compite con el de la esquina, se hace con el mundo. Colombia tiene un atraso de 60 años en regulación sanitaria lo cual acarrea pérdida de competitividad.

Aspectos clave para la admisibilidad sanitaria entre países.

Existen dos aspectos claves que permiten que la admisibilidad sanitaria entre país importador y exportador funcionen:

  1. La equivalencia de los sistemas sanitarios del país importador y exportador:  Los países exportadores e importadores utilizan diferentes sistemas de inspección y certificación de alimentos, regulaciones específicas para productos que pueden variar por país o localidad del mismo país. Dichas diferencias se deben a la prevalencia de determinados peligros relacionados con la inocuidad de los mismos alimentos que se consumen en cada territorio, la evolución de los mismos sistemas de control de alimentos de cada país, el enfoque de la gestión de los riesgos relacionados con la inocuidad de alimentos, la cultura de adopción de nuevos productos. Siendo así sería imposible que los empresarios pudiesen enviar sus productos a otros países o facilitar la importación sin afectar la salud pública. Para garantizar que esto no suceda tanto las autoridades de comercio y salud pública del país exportador como el importador deben trabajar en equipo para considerar la eficacia de las medidas sanitarias del país exportador garantizan que no generarán riesgos al país importador, tal como lo dispone el Acuerdo de la Organización Mundial de Comercio sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias. También se han definido en los tratados de libre comercio que cada país es autónomo en definir las medidas sanitarias y fitosanitarias necesarias para proteger la salud y que el país interesado en exportar debe cumplir unos niveles adecuados de protección sanitaria si quiere hacer negocios.
  2. Habilitación de plantas de fabricación: Es la auditoría adelantada por las autoridades del país de destino de las exportaciones a establecimientos que han sido considerados como de alto riesgo para la salud pública, o que de manera excepcional pueden generar un riesgo. Dicha auditoría contempla la verificación de cumplimiento de requisitos sanitarios, cumplimiento de reglamentos técnicos y los niveles de protección sanitaria adecuada como previa autorización para el ingreso de productos. En Colombia está regulada por el decreto 539 de 2014. Es claro entonces que si usted desea importar alimentos a Colombia debe cumplir lo dispuesto en este decreto en cuanto a que debe averiguar con el fabricante en el exterior si cuenta con la habilitación de su fábrica, evitando así problemas legales.

Recomendaciones para las micros y pequeñas empresas:

No será imposible competir y aprovechar los tratados de libre comercio si se sigue pensando que se compite con la persona de al lado. Tampoco será posible tener presencia ante el estado y las autoridades sanitarias si no existe articulación, agremiación que facilite el acceso a mercados.

Considero aspectos claves entonces:

    • La agremiación de micros y pequeñas empresas por actividad económica que permita detectar falencias de carácter tecnológico, de cumplimiento de requisitos sanitarios, de acceso a mercados y recurso financiero, como de capital humano competente. No es posible solucionar los problemas de las micros y pequeñas empresas si se aplica el mismo remedio a todas sin saber el enfoque de su actividad, el nivel de riesgo que generan y las oportunidades reales de mercado (en resumen son las mismas empresas las que deben detectar si vale la pena o no seguir en su actividad o si requieren reingeniería).
    • Trabajar en conjunto con las instituciones como Procolombia para detectar oportunidades de acceso a mercados y construir un modelo logístico adecuado para poder llegar y ganar.
    • Estandarización y certificación de procesos que garanticen la inocuidad de los productos. En este espacio hemos sido reiterativos que no es posible la competitividad en las micros y pequeñas empresas si se siguen con los mismos vicios que han perdurado  tales como adaptar o saltarse las normas, miedo a crecer, vivir en la caverna y desconocer la adopción de tecnología como medio para mejorar. Todavía escucha uno de empresas que se certifican en buenas prácticas de manufactura y lo ven como una hazaña, mientras que en países con mejores políticas de desarrollo empresarial que favorecen realmente a las micros y pequeñas empresas como motor para el empleo y la protección de las economías locales ya se hablan de estándares como GFSI, análisis de peligros y controles preventivos basado en riesgo “HARPC”, FSSC 22000, IFS, BRC entre otros.

 

¿Necesita orientación relacionada con los requisitos sanitarios para la importación o fabricación de alimentos en Colombia?

Visite nuestro grupo de asuntos regulatorios 

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