Cómo evitar el fracaso en su negocio si es pequeño empresario (parte 5)

¿Hasta qué punto el tener modelos de negocio enfocados en el “empujar” se hacen rentables y responsables para este planeta?

Cuando una organización no cambia es muy probable que los resultados y la rentabilidad sean cada vez limitados por los clientes fieles, aquellos que cada año envejecen y pierden capacidad adquisitiva.

El próximo problema de las empresas que fracasan está enfocado en algo que resiente mucho sus bolsillos, posicionamiento  y diferenciación…

El dogmatismo

¿Hasta qué punto una empresa puede crear y posicionar una marca, la cual sólo puede llegar a un limitado número de personas que sienten la necesidad de poder y significación?

Está comprobado por los expertos estudiosos de las masas sociales que las marcas pueden ser destrozadas en cualquier momento y afectar gravemente su reputación, por malos comentarios o mal manejo de la comunicación con la gente.

El no comunicar bien, hace que algunas personas se sientan heridas y apartadas, así no sea la intención. El problema del dogmatismo en las empresas radica en  los mensajes que entregan por una diversidad de medios; muchos de ellos son excluyentes y juegan con la emocionalidad de sus clientes.

“Aquí si no compra el producto x, no es nadie” .

Si una empresa me saliera con un mensaje de estos de manera subliminal sinceramente la mandaría al carajo; primero porque como persona considero que tengo todo lo que necesito para ser y sentirme bien.  Lo segundo: Yo no pedí que invadieran  mis espacios con un montón de información, productos y servicios que ni siquiera he pedido.

Parece ridículo que en la era de la gestión del conocimiento las empresas crean que el cliente es un muñequito de trapo, que traga entero y que sirve solo para sacar la chequera y comprar. Se olvidan de que la gente necesita compartir, opinar y construir su mundo. Su papel entonces como empresario es el ayudar a que sus clientes construyan su propio mundo, no con productos y servicios que nadie le ha pedido que saque al mercado; hágalo simplemente indagando y ayudando bajo sus posibilidades.

En estos momentos es más importante “Soy Pepito Pérez, ser de carne y hueso que desea escucharle y ayudarle en lo que me quede posible”, que decir “bienvenido a la empresa x en qué podemos ayudarle”. Las empresas por definición jurídica no son personas de carne y hueso, se limitan por el valor de sus inversiones, no respiran y no sienten.

Hoy la gente quiere sentir un poco de “humanidad”, la misma que las empresas han olvidado entregar porque su función es empujar la oferta a cualquier precio, incluso sobre la propia vida e integridad de sus clientes.

El buen dogmatismo es aquel que se mueve por la gestión de las ideas, no por la presión.

De qué sirve comunicar a todo el mundo que existen, qué tienen el mejor producto y que tienen la mejor calidad. A nadie le intereza si existes o no como empresario; a nadie le importa si tienes el mejor producto, mucho menos si tienes la mejor calidad  por cierto calidad no hay sino una y es un valor implícito obligatorio en lo que cada uno tiene o adquiere.

La verdadera función del buen dogmatismo es construir movimientos y culturas:

  • ¿Cuánta gente tiene y desea compartir sus ideas para crear una gran masa crítica beneficiando a su negocio?
  • ¿Cuántas personas esperan de usted no productos, sino espacios de construcción y colaboración por y para una causa?

El problema no son las políticas, el problema es no aceptar  los principios.

Las políticas se crearon para beneficiar a las empresas; los principios nacen desde la necesidad de la propia de humanidad de:

  • Ser
  • Estar
  • Tener

Los principios son inalienables, no se negocian y por supuesto son la base para que cualquier persona pueda expresar ese anhelo de humanidad a otros. El verdadero dogmatismo se centra no en la necesidad de las empresas, sino en las causas por las cuales su cliente vibra, vive y muere.

¿Vale la pena construir una marca en donde tenga adeptos que simplemente están, que  no vibran y no sienten porque usted como empresario no respeta los principios que rigen a la propia humanidad?

Algunos TIPS para que su empresa construya una marca centada en principios:

  • ¿Cuál es su causa? Quítese de la cabeza que su causa es vender productos y servicios;  es aquello que anhela su gente. Esto vá desde tener una mejor calidad de vida hasta cambiar aquello que es injusto.
  • Convierta la  causa en ideas y por supuesto compártalas. Por ejemplo en nuestra red tenemos la idea de compartir nuestros conocimientos con otros porque nuestra causa es contribuir en la creación y fortalecimiento de empresas del sector de alimentos más responsables con la seguridad e integridad de sus clientes y el cuidado del entorno.
  • Difunda con amabilidad, pasión y respeto. No tiene que invadir el espacio de otros, cuando la gente siente que usted es la persona que estaban buscando de manera natural lo seguirán.
  • Dé ejemplo: Nunca renuncie a su causa, sea consistente en lo que dice y hace porque la gente espera de usted alguien que rompa los esquemas y el status quo.
  • Permita que otros difundan sus ideas. Si no cuenta con un mecanismo para que la gente colabore y construya con usted, es hora de hacerlo; no sabe el montón de oportunidades que está perdiendo (conexiones, negocios, posicionamiento, diferenciación.

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