¿Por qué creo en la micro y pequeña empresa de la industria de alimentos?

Si realmente quieres a tu región, tienes que ser parte de las dinámicas económicas existentes en las urbes donde convives. La industria de alimentos como siempre lo he sostenido es una mezcla de multiculturalidad, pasión y conexión social.

Panaderia
El uso de la harina en Antioquia es innumerable. Prevalece el maíz, la yuca y el trigo como las fuentes para elaborar productos horneados y fritos.

Qué sería de las urbes sin la panadería; el sitio ideal para pasar el tiempo con las personas que aprecias. En aquel sitio puedes ver la aplicación empírica de los saberes implícitos en la física, la química y la biología, dando como resultado una diversidad de productos con infinidad de aromas, texturas y sabores con identidad. El sentir que se tiene algo propio no adquirido por las modas y las presiones de una “globalización”, que irrumpe con brusquedad en al vida de todos es digno de cualquier ciudad inteligente.

Qué sería también de las urbes si no existieran los sitios para calmar los instintos de diversión, placer gastronómico y las necesidads de reunión; un lujo que la sociedad moderna ya no se puede dar. Esos pequeños establecimientos en donde conocimos a los mejores amigos probando la comida casera propia de nuestras abuelas cada fin de semana nunca la voy a olvidar. A pesar de que no son lujosos y hasta incluso satanizados por ofrecer algo “falto de estética”, entregan algo que es invaluable: Sentido de pertenencia al tener una diversidad de platos, ingredientes  y procedimientos que nos hacen únicos e irrepetibles.

Desde el año 2005 unos locos que quisimos pensar diferente, salidos del seno de una universidad pública  formados en las ciencias alimentarias. Nos dimos a la tarea de pensar cómo apoyar las dinámicas económicas en el ámbito de la producción alimentaria en las urbes, sin ser intrusivos y apropiando la tecnología como medio para tener una cuidadanía empoderada de la seguridad alimentaria.

Emprendedores de Alimentos
Cerca de 20 apuestas productivas en la economía de las subregiones en Antioquia tiene que ver con la producción alimentaria (Feria Easyfairs Medellín marzo de 2012)

Para lograr ciudadanía empoderada en el ámbito alimentario el primer paso es fortalecer los pequeños emprendimientos para que apropien la ciencia y la tecnología con apertura, cuyo fin sea el diseño de modelos de negocio que construyan redes de personas responsables con sus hábitos y, que permitan desarrollar soluciones en alimentación que no riñan con nuestra antropología alimentaria. Los profesionales de la industria de alimentos somos la clave para lograrlo; son las micros y pequeñas empresas las que necesitan fortalecer sus competencias en gestión por procesos, comercialización, diseño y desarrollo de producto, inocuidad y seguridad alimentaria. Somos nosotros, los curiosos y estudiosos de las ciencias alimentarias los que tenemos el gran reto de hacer transferencia tecnológica a los que han hecho maravillas de forma empírica con sus negocios y que de una u otra forma, han sostenido empleos y la vocación productiva de una región que, para mí, es rica mas no productiva.  Al faltar este componente llamado innovación y no cualquier tipo de inovación, la innovación Abierta, se requiere de una articulación entre ciudadanos, pequeños empresarios y profesionales que representan a la academia. No incluímos al estado, porque ella tiene otro rol que no es necesario en esta etapa de co-creación que parte desde la base y que no necesita burocracia; requiere polos de entendimiento y transparencia, aspectos que el estado no ha podido comprender y que espero esas mismas dinámicas sociales basadas en una economía hacker sean las que hagan  un cambio en la forma  como se gobierna; pasando de una gobernanza centrada en íconos y caudillos a una auto-gobernanza con alto nivel de autoconsciencia (economía de las personas).

Esta articulación debe ser capaz de producir lo siguiente:

  1. Redes de consumidores y usuarios informados y responsables por sus hábitos de comportamientos de compra. En Nueva York ya se hace. Desde el año 2010 las autoridades sanitarias con ayuda de los ciudadanos pueden calificar con ayuda de sistemas de cartografía digital el grado de  calidad en la inocuidad en los food services (Guía de Nueva York, 2012). Cuando tenemos consumidores que saben los riesgos de una enfermedad transmitida por alimentos y su impliación en la economía de una región, tendremos empresas más comprometidas con  productos y servicios pertinentes, eficientes, seguros y que son fruto de la interacción ciudadanos-empresas (en resumen, tienen mercado).
  2. Redes de expertos haciendo transferencia tecnológica en la micro y pequeña empresa de la industria de  alimentos: Esta es una de nuetras razones por las cuales La Comunidad Seiton existe. Con ayuda de las TIC , la innovación abierta y el relacionamiento continuo con los gerentes y dueños de estas unidades productivas generamos un ecosistema en donde  el conocimiento es el rey, el cual co-crea innovaciones en nuevos productos y servicios pertinentes para una red de consumidores  fidelizados.

 

Por qué creo entonces en la micro y pequeña empresa de la industria de alimentos:

  1. Porque son las que dinamizan un empleo a pesar de las condiciones adversas producidas por la élite que sigue vendiendo la tésis
    Brownie
    En barrios populares puedes encontrar brownies desde COP$3.000. Este pesa 250g.

    que las micros y pequeñas empresas no son rentables, con un afán de querer perpetuar su poder pasando por encima de la dignidad de todos y todas.

  2. Porque con menos hacen mucho (son ecoeficientes) tampoco requieren de estructuras burocráticas para servir.
  3. Porque son las que sostienen las economías de una región y protegen la entrada de los bárbaros, que quieren tener borregos que gastan y consumen para sostener su modelo económico vetusto.
  4. Porque son las que tienen la gran posibilidad de crear comunidades de usuarios fidelizados, a los cuales respetan por encima del lucro.
  5. Porque tienen alto potencial para innovar siempre y cuando tengan personas y organizaciones correctas, con alto grado de ética y que tengan como misión el progreso con alto uso del conocimiento; no la venta de horas de asesoría.

 

¿Usted también cree en la micro y pequeña empresa de la industria de alimentos?

Hágales dos favores: Compre sus productos y permita que sigan persisitiendo a pesar de muchos digan que somos un país inviable. Comparta sus necesidades y saberes, sno sabe cuánto lo agradecerán.

 

 

 

 

Fuentes Bibliográficas

Guía de Nueva York (2011) Calificación de los restaurantes en Nueva York. Recuperado el 18 de marzo de 2012 http://www.guiadenuevayork.com/noticia.php?t=108

 

 

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