¿Por qué fracasa la formación de empresarios?

Como respuesta a la crísis en materia de empleabilidad y regeneración del tejido empresarial el estado, las universidades y demás centros formativos hacen por arte de magia de cualquier persona un empresario.

Si Colombia es uno de los países que más crea empresas, ¿por qué  encabeza la lista de los países con mayor cierre de las mismas? y ¿ por qué es uno de los países con mayor atraso en gestión de la innovación?

La formación de empresarios no debe asumirse como una labor exclusiva de la academia, que define la formación de nuevos empresarios desde los colegios y universidades como algo sui-generis y apalancado por la moda.

Emprender o morir en el anonimato.

El deber de todas las instituciones dedicadas a la formación radica en  procurar y presentar a la sociedad misma personas incluyentes, capaces de dar soluciones a las problemáticas que se presenten en su entorno; esto aplica también para las instituciones dedicadas a la formación de empresarios (en Colombia según la ley 1014 o ley de fomento a la cultura emprendedora le corresponde esta función a las instituciones educativas y de fomento para el emprendimiento).

No cabe entonces que en la era del conocimiento tengamos un modelo de formación de empresarios centrado en la entrega de contenidos sin desarrollo de experiencias. Como emprendedor me aburre el asistir a programas de formación en donde tengo al frente personas hablando de emprendimiento y empresarismo en su mayoría con conceptos teóricos y sin ninguna aplicación a mi entorno.

Me pregunto entoces  si los programas actuales formación de empresarios y emprendedores generan los espacios de motivación suficientes para que uno quiera hacer algo o empezar el montaje de una empresa. En los cinco programas de formación de emprendimiento a los que he asistido en la ciudad de Medellín, la verdad no me han generado la chispa interna para emprender; creo que mi espíritu emprendedor ha salido por mi propia motivación y por las ganas dejar una huella positiva en los demás, no por la presencia de “filósofos” y “asesores” que nunca han emprendido nada pero viven hablando del tema  como Pedro por su casa…

 

La clave de la formación de emprendedores y empresarios está en las personas, los métodos y las redes.

Como buen anlista de los datos y los hechos considero que las instituciones de formación y de fomento para el emprendimiento pueden hacer un ejercicio interesante, siempre y cuando sean capaces de:

  • Articular la formación en emprendimiento en las universidades y colegios no como un relleno o una moda (como lo he identificado en varias universidades e instituciones educativas en Medellín), sino como una necesidad para el posicionamiento y diferenciación de las mismas. De qué sirve tener una cátedra de emprendimiento en una universidad si esta se encuentra desarticulada con las fortalezas institucionales y alejada de los actores.
    • Si tuvieramos instituciones fuertes en formar profesionales idóneos en Tics, ingenierías, ciencias sociales etc., ¿no sería más conveniente el enfocar el desarrollo de las acciones del emprendimiento para que estas personas puedan identificar campos de trabajo profesional en lo cual se han formado? ¿No sería más provechoso para la economía de ciudad el contar con empresas centradas en el conocimiento y no en commodities? ¿No sería más conveniente para las mismas instituciones, que fueran reconocidas porque entregan a la sociedad personas competentes en la entrega de soluciones que aquejan nuestra sociedad cada día mas inequitativa? No tiene nombre entonces que una institución quiera hacer el quite a su responsabilidad creando programas irrelevantes, poco motivadores para su público objetivo y que sólo sirven para cumplir con una norma.
    • La formación en emprendimiento y empresarismo no es cuestión de la labor docente, es labor de personas que han emprendido o creado empresas. Como mejor práctica personal siendo emprendedor hasta los tuétanos, sólo recibo acompañamiento empresarial si y solo si la persona que me asignan ha creado empresas, tiene visión de los negocios y del marketing.
      • No creo en asesores o consultores que nunca han emprendido nada, que ven la labor de asesoría y consultoría como un escampadero fácil para obtener ingresos. No creo en esas personas que se llenan la boca con el título de “consultores” y nunca se han tallado el culo por sus ideales; esos mismos que me tratan como un cualquiera y que tienen el descaro de decir que “no me cuesta nada” ó que es gratis, porque “eso lo paga la unidad de emprendimiento”.  Si queremos emprendedores motivados no podemos volver la atención como si fuera el mercado persa o un servicio tipo EPS (solo tengo un ratico para usted porque tengo muchos clientes que atender y necesito facturar); ante todo servicios de atención a emprendedores con ética, honestidad y compromiso auténtico con sus proyectos e iniciativas.
      • Contar con programas de formación centrados en el aprendizaje significativo , la experiencia, la construcción de branding personal y el networking. El emprendimiento no es estar en un aula de clase, es sentirlo y vivirlo.
      • Crear comunidades de práctica en donde los expertos realmente puedan participar y construir conocimientos sobre el emprendimiento. Lo que hacemos en estos momentos de traer mejores prácticas de otros países en la materia no es malo; si es inconveniente el hacer una mala copia, tratando de implantar modelos que riñen con la cultura del ciudadano, ese mismo que puede visualizar el emprendimiento como una expresión natural de sus capacidades y no como un modelo de productividad empresarial o social (en resmen, emprende porque quiere). No todo el mundo emprende, no todo el mundo crea empresas; lo que sí se tiene claro es que cada persona tiene un rol definido por su comportamiento (prosumer, consumidor, creativo, emprendedor, empresario).

      Entonces la función de las instituciones es amoldar sus programas de formación para que el sentir y expresión de todos estos roles sea efectivo.

      ¿Será que si tendré la dicha de ver un modelo de intervención en emprendimiento que crea en la gestión del talento y no como una necesidad de reducir el desempleo?

      Esperemos que si…

      One thought on “¿Por qué fracasa la formación de empresarios?

      1. Muy bueno la verdad esta reflexión, la responsabilidad de los profesores también como ente para la generación empresarial y de profesionales . tener una idea no basta, tener una visión empresarial no basta, tener los recursos no basta, lo importante es las combinación de todas.

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